La colección Lambruschini, que fue la adquisición de libros con los que se inauguró la Biblioteca Nacional de El Salvador, constaba de 6,000 volúmenes en latín, italiano, francés y algunos en Español. Fue comprada al crédito por el Gobierno de El Salvador al general Federico Larrainzar en 1968, según una investigación que la bibliotecaria Mélida Arteaga presentó en el V Congreso Centroamericano de Historia en el año 2000.
Esta colección está en la segunda planta del edificio de la Biblioteca.
Lo que hay en la colección Lambruschini es igual de incierto. Se conoce un facsímil de la primera edición de "El ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha" de Miguel de Cervantes y también está otro facsímil de la segunda parte de esta obra. El estudio de la bibliotecaria Mélida Arteaga también da cuenta de "Lassianus jo heremita", 1491; "Platea", 1477; Thesaurus "Antiquitatum Romanorum" de Juan G. Grevio; y los libros de la historia de Herodoto, Cantón y Quine, además de otros.
La colección Lambruschini se ha mantenido como un misterio. Se han descubierto ejemplares de los que hasta ese momento solo tenía registro la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.